caía la noche y comenzaba la lluvia, y yo nerviosa solo lo mire y sonreí respondiendo que si.
teníamos dos velas, una cena para dos y una música de fondo; no articulamos palabras, solo nos mirábamos como buscando preguntas y respuestas dentro del otro.
Llevaba una camisa de color negro, ajustada a su cuerpo que me encantaba, solo lo observaba imaginándome besarle.
El, solo me miraba, pensativo, quien sabe en que cosa.
Levante la copa de vino y llevando un sorbo a mi boca, con la mirada puesta en sus ojos. Simplemente no dejábamos de vernos.
El silencio se rompió cuando de su boca salio la pregunta más inesperada
__ ¿Crees que hemos estado haciendo lo correcto?
Mis ojos se abrieron mas de lo normal, no sabia que responder mientras solo lo observaba nerviosa.
__ Creo que incluso ahora mismo no tienes respuesta pero debo decirte que no me he sentido nada cómodo __Respondió.
Suspire profundamente y respondí:
__ No tengo la certeza de nada pero es claro que no quieres continuar.
Me observo frunciendo el ceño y con voz fuerte me dijo:
__ Jamás he dicho eso, sabes lo que siento por ti pero tampoco quiero lastimarte y mucho menos la persona que esta contigo.
__ ¿Crees que no lo he pensado tantas veces? __Le dije.
Volvió el silencio a la mesa, era obvio que nos amábamos pero sabia que el daño que nos estábamos haciendo, era irreparable.
Me levante de la mesa, tome mi bolso con intenciones de marcharme, mientras tanto el me observaba extrañado.
__ ¿Que piensas hacer? __Replicó.
__ Haré lo que es debido, me marchare y sera lo mejor, para los dos y para todos.
Salí de su departamento, camine hasta el ascensor y marque planta baja, mientras mi corazón se derretía y mis lagrimas caían.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario